Semanal · Vancouver, BC
39,402 preguntas, cero respuestas inventadas: los ocho retos de construir Ultimate Passport Guide
39,402 combinaciones de pasaporte y destino en 6 idiomas, sin un solo dato inventado. Los ocho retos de construir Ultimate Passport Guide con un equipo de IA y cómo superamos cada uno.

Cuando le pedí a mi equipo de IA una guía de visas para todos los pasaportes del mundo, pensé que el reto sería técnico. Me equivoqué. El reto fue la honestidad.
Hace unas semanas conté cuánto costó y cuánto código hay detrás de ultimatepassportguide.com. Hoy quiero contar otra cosa: lo que salió mal, en orden, y cómo lo resolvimos. Si estás pensando en poner bots a trabajar en algo serio, esta lista te puede ahorrar unos cuantos sustos.
1. El tamaño del problema
Hagamos la cuenta. 199 pasaportes por 198 destinos dan 39,402 combinaciones de pasaporte y país, y cada una se publica en 6 idiomas. Cada una es una pregunta que alguien va a hacer en serio, con la maleta hecha: «¿necesito visa?».
Y aquí está la trampa. Un bot puede contestar las 39,402 en una tarde, con muy buena ortografía. Inventar es lo más fácil que hace una IA. Así que la primera regla fue la más simple y la más cara: ningún dato puede ser inventado. Si no sabemos, decimos que no sabemos.
Cómo lo superamos: cada respuesta verificada muestra la fecha, la autoridad que lo dice y la cita literal de su página. Cuando en visas solo tenemos una fuente oficial, la página sigue diciendo «Sin datos verificados» y aparte muestra un bloque «Fuente oficial única (1 de 2)» con lo que dice esa fuente. Al 2 de noviembre, las 39,402 combinaciones coinciden en los 6 idiomas, con 0 discrepancias, y 2,418 páginas pasan el control de calidad del sitio. Ese mismo día agregamos datos estructurados (schema.org) a las 2,412 páginas interiores, para que los buscadores y los asistentes de IA entiendan qué es cada página.
2. La decisión dura: qué cuenta como «verificado»
Una fuente no basta. Las páginas de gobierno se equivocan, se desactualizan o se contradicen entre sí. La regla fue que nada se marca como «verificado» sin dos extracciones independientes de la fuente oficial y una página oficial viva que lo respalde.
Eso nos hizo ir más lento. El 17 de octubre, las reglas verificadas así subieron de 29,107 a 29,395, el 74.6 %. El resto no se disfraza de verificado: se sigue revisando, y si solo tiene una fuente, el sitio lo dice.
La regla también evolucionó. Con las mascotas, exigir dos fuentes era pedir algo que casi ningún país tiene: no encontramos ni un solo destino con dos publicadores oficiales distintos. El 30 de octubre decidí cambiar el estándar para esa sección: «verificado» significa una fuente oficial del propio Estado de destino, leída directamente, con cita literal. Y «doble fuente oficial» queda como un nivel superior aparte, que hoy todavía no alcanza ningún país. Lo que no cumple, por ejemplo una copia en un sitio de terceros, vuelve a «pendiente». Prefiero un sitio que admite lo que no sabe a uno que suena seguro y te deja en la puerta de embarque.
3. Lo que se rompió
Fuentes que se contradicen. Para los viajeros de Macao que van a Emiratos Árabes Unidos, la cancillería de Emiratos dice una cosa y la oficina de migración de Macao dice otra. ¿Quién tiene razón? No lo sabemos todavía. Así que el sitio muestra el requisito más estricto, cita las dos fuentes y lo seguimos revisando. El conflicto lo resuelve una persona, no una máquina con prisa.
Gobiernos que bloquean a los bots. Muchas páginas oficiales le cierran la puerta a cualquier cosa que parezca un robot. Lo cual, siendo justos, es exactamente lo que somos. La solución fue entrar con un navegador real, como lo haría una persona. Así recuperamos 44 destinos con página oficial viva, entre ellos Corea del Sur, Nueva Zelanda y Portugal.
Crawlers de IA que se comieron la cuota. Esta me dio risa, después. El sitio corre en el plan gratuito de Cloudflare, que da 100,000 solicitudes al día. Un día casi se agotaron, y no por visitantes: GPTBot y ClaudeBot, los rastreadores de dos empresas de IA, estaban leyendo página por página. Bots peleando contra bots. Les respondimos «vuelve más tarde» (un código 429) y solo los dejamos entrar 20 minutos de cada hora. Las solicitudes bajaron 90 %, y no tuvimos que pagar un plan más caro. Google y los humanos siguen entrando normal.
4. Los dibujos de los pasaportes
Una guía de pasaportes sin pasaportes se ve rara. Pero no puedes poner cualquier foto. Empezamos con ilustraciones propias y escudos de Wikimedia de dominio público o con licencia abierta. Después las fuimos cambiando, país por país, por imágenes reales con licencia cuando existían.
Una bot de investigación revisó si cada portada seguía vigente, porque los países también rediseñan sus pasaportes (Chile en diciembre de 2024, Irlanda en junio de 2026). Y yo marqué a mano las que estaban mal, como Canadá, Costa Rica y Yibuti. Lección: hay cosas que un ojo humano ve en dos segundos y una máquina no ve nunca.
5. Gemini como asistente barato
No todo trabajo necesita el modelo más caro. Para tareas de texto con datos públicos pusimos a Gemini como asistente, con un tope de 25 dólares al mes y el modelo más ligero por defecto. Traducir un post del blog del español al inglés costó medio centavo de dólar y tardó 4.2 segundos.
Y salió algo mejor que el ahorro: en una prueba de cotejo de 20 combinaciones hacia Emiratos, Gemini encontró justo la discrepancia de Macao que conté arriba. Un asistente barato que encuentra errores vale más que uno caro que no los busca.
6. «Viajo con mascota»
Un día pedí algo que no estaba en el plan: una casilla arriba a la derecha que diga «Viajo con mascota». Al marcarla, aparecen los requisitos para tu perro o tu gato: microchip, vacuna de rabia y análisis de anticuerpos, certificado veterinario, permiso de importación y cuarentena, cada uno con su link oficial. Salió en vivo el 22 de octubre con 31 destinos. Al 2 de noviembre, de 199 destinos, 138 muestran requisitos con fuente oficial, 22 dicen claramente que no encontramos una fuente oficial y 39 siguen pendientes de verificación. Ninguno se adivina. Quien haya viajado con un perro sabe que el pasaporte del perro es más complicado que el tuyo.
7. Bots que verifican y humanos que verifican a los bots
Al verificador también hay que verificarlo. Por eso creamos el proyecto «Turk». Alguien de confianza abre la página oficial del gobierno y la captura. El bot la vuelve a descargar por su cuenta y compara. Si no coinciden, el caso pasa a una segunda revisión.
Las reglas con los humanos son sencillas: una pregunta por mensaje, un horario fijo y nunca pedir contraseñas ni dinero. Suena obvio. No lo es hasta que tienes diez bots queriendo preguntar cosas al mismo tiempo.
8. El principio: recibos, no memoria
Si tuviera que resumir todo en una frase, sería esta: recibos, no memoria.
Los bots no recuerdan lo que hicieron ayer como lo recuerdas tú. Si algo no quedó escrito, con su fuente y su fecha, no pasó. Por eso cada respuesta del sitio muestra de dónde salió y cuándo se leyó. Y por eso, cuando no hay recibo, decimos «desconocido». Por ejemplo, el gasto total en APIs del proyecto: no hay recibos, así que no te voy a dar un número bonito.
Del primer archivo, el 15 de octubre a las 10:30 de la noche, al lanzamiento planeado pasaron unas 97.5 horas. En ese tiempo los bots escribieron unas 7,229 líneas de código y armaron 27,894 reglas de entrada sacadas de fuentes oficiales. Lo que más me enorgullece no son esos números. Es que el sitio no finge saber lo que no sabe.
Esa es la parte que la gente no ve cuando habla de la velocidad de la IA. La velocidad viene sola. La honestidad hay que diseñarla.
El sitio: ultimatepassportguide.com
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